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El místico y fascinante sitio arqueológico La Cueva del Gigante o Gruta del Gigante es considerado uno de los espacios donde habitaron los primeros hombres en Honduras y, quizás, en Centroamérica.
La Cueva del Gigante parece haber servido como refugio, pues en su interior se han encontrado fibras de textiles, objetos de piedra modificados para la cacería, entre otros vestigios. En sus paredes rocosas, destacan pinturas rupestres de manos humanas y lo que parece representar una especie de ave.
Esta magnífica cavidad rocosa está ubicada en la aldea La Estanzuela, municipio de Marcala, en el departamento de La Paz. Su importancia histórica ha sido objeto de estudio por años por arqueólogos e historiadores.
Se estima que han pasado alrededor de 12,000 años desde que fue habitada. La cueva fue descubierta en 1994 por el arqueólogo estadounidense George Hasemann, en compañía de Timothy Scheffler, miembro del Departamento de Arqueología de la Universidad de Pensilvania, y el arqueólogo hondureño Alejandro Figueroa, miembro del Instituto Hondureño de Antropología e Historia de Honduras. (IHAH).
Aunque se sabe poco sobre sus habitantes, estudios han planteado que el grupo tenía una estructura social característica de los cazadores-recolectores.
La cueva está formada en un acantilado de roca volcánica, moldeada por la erosión de la lluvia; sin embargo, esta se encuentra protegida en su interior por factores climáticos externos. Lo que ha sido clave para la preservación de los restos arqueológicos.